Grasa de Oso Polar

Ponte en la piel de un animal del Ártico

🐻

Objetivos

Conoceremos los mecanismos de supervivencia que permiten a algunos animales vivir en climas extremadamente fríos. Estudiaremos las propiedades de la grasa como aislante térmico.

Grasa de Oso Polar: la piel de los animales árticos

Materiales

  • 2 bolsas con cierre hermético en las que te quepa la mano fácilmente
  • 4 cucharadas de manteca (también puedes usar mantequilla o margarina)
  • Cinta aislante
  • Hielo (en cubitos o triturado)
  • Barreño o cubo de 5 litros donde puedas sumergir la mano

Instrucciones Paso a Paso

🥼
Oso polar dándose un baño
Cortesía de minka2507 - Pixabay

En este experimento intentaremos simular el efecto de la grasa de ciertos animales como el oso polar, las ballenas o las focas en nuestra mano. Para ello haz lo siguiente:

  1. Llena el cubo hasta la mitad con agua fría.
  2. Echa suficiente hielo para que el agua se enfríe aún más.
  3. Añade 4 cucharadas de manteca (o mantequilla) en una de las bolsas zip.
  4. Coloca una bolsa zip vacía dentro de la otra bolsa con manteca dentro. Pon tu mano en la bolsa vacía, de esta manera tu mano se mantendrá limpia durante el experimento.
  5. Con la otra mano, extiende la manteca lo mejor que puedas por todo el exterior de la bolsa interior.
  6. Ahora doble la parte superior de la bolsa interior sobre la parte superior de la bolsa exterior. Ahora la manteca estará pegada entre las dos bolsas. Para asegurarte de que el aislamiento permanezca seguro, pega con cinta aislante este pliegue.
  7. Por último, mete la mano en el nuevo guante de grasa y sumérgela en el cubo de agua fría y helada. Procura no meter demasiado la mano como para que el agua entre dentro de la bolsa, ya que arruinaría el objetivo de este experimento.

Cómo Funciona y su Explicación

⚗️
Doctor Albert te explica

El Doctor Albert te explica:

La manteca es una grasa de origen animal que aparte de ser usada para almacenar energía, actúa como un magnífico aislante térmico. Un aislante impide que la energía fluya de la manera en que normalmente lo hace, es decir, intercambiarse desde medios que están calientes hasta otros con una temperatura inferior.

Debido a esto, el calor corporal que los osos polares generan está intentando escapar desde el interior del cuerpo hacia las gélidas temperaturas exteriores. Sin embargo, gracias a la grasa que guardan debajo de la piel, los osos evitan en gran medida los efectos del frío.

Experimentos Extra

👩🏽‍🔬

Fuente: ⚓ Science Fun For Everyone

Si te ha gustado este experimento quizás puedan interesarte también estos: